“La perfección es tu enemigo. En tus defectos es donde está tu poesía, tu virtud” Duane Michals

El trabajo de Michals -camisa hawaiana y pantalón a rayas- es, sobre todo, el de un curioso. Cuenta, entre la vehemencia y el lamento, que se ha hecho muy melancólico sobre la condición humana. “Es tan complicada… Una experiencia dificilísima. Creía que aprendería algo, pero no he aprendido nada”. ¿Y sobre el amor, qué? “El amor es la recompensa humana esencial por el hecho de ser humanos. En toda vida debe haber un gran amor. Mi gran amor fue Fred, vivimos juntos 55 años. Él ahora está falleciendo, después de seis años con Alzheimer”, dice. Ha templado su alegría con lágrimas. Decidió venir a Barcelona en el último momento. (Peio Riaño, Miradas)

 

La obra del fotógrafo Duane Michals estará disponible en la Fundación MAPFRE hasta el 10 de septiembre en Barcelona. La exposición muestra las diversas modalidades expresivas que inventó el fotógrafo, así como las diferentes series realizadas sobre temas concretos a lo largo del tiempo. Michals tiene 84 años y sigue creando a través de la fotografía u otras técnicas que respondan a su necesidad de expresarseArtista en equilibrio entre la fotografía y la poesía, Duane Michals (Pennsylvania, 1932) es uno de los nombres más prestigiosos de la vanguardia norteamericana. En los sesenta plantea una nueva aproximación a la fotografía que no pretende documentar los hechos sino ocuparse de los aspectos metafísicos de la vida. A través de una obra muy personal y de una originalidad extraordinaria, Michals ha borrado las fronteras entre la fotografía y otras disciplinas como la poesía o la pintura, convirtiéndose en uno de los artistas que con mayor intensidad ha renovado el lenguaje fotográfico durante los últimos sesenta años.

En una época marcada por el fotoperiodismo, rechazó las limitaciones de esa corriente y se acercó a la cinematografía a través del uso de secuencias de fotos cuidadosamente construidas. Asimismo, traspasó los límites del medio, incorporando, sobre sus copias positivadas, textos que añaden una dimensión más profunda a sus fotografías. Con estos elementos construye también sus retratos, en los que intenta reflejar no tanto el físico de su modelo sino más bien su identidad y los elementos que mejor le caracterizan. Independientemente del medio y del tema que aborde, la personalidad, las preocupaciones y el sentido del humor de Michals desbordan todas sus obras.